Empezó Diciembre y la cuenta regresiva FLAMENCO A LA CARTA. Sólo dos semanas de tiempo para que todo esté en su punto y como tengo la manía de darle y darle vueltas a las cosas, cada vez salen más detalles que deben irse mejorando. La elegancia del afiche y la presencia de todos los elementos para una cena importante, obliga a revisar que el menú esté completo y listo para ser servido en las mejores condiciones. Así que el control de calidad se va haciendo más estricto.

El vestuario se está cocinando a todo vapor, hay vuelos por todas partes. El taller de Hannia está lleno a reventar y hasta llegó una ayudante (Gaby) que supervisa que todo vaya sirviéndose a tiempo y aportando ideas para los últimos detalles en los vestidos. Los accesorios empiezan a acumularse por todas partes en mi casa y en la casa de mi mamá.

Pero en medio de todo el ajetreo siempre aparecen situaciones que nos obligan a reflexionar y aunque a veces se vuelve difícil entenderlas en ese justo momento y por el contrario sólo percibimos agobio o mucho dolor, son asuntos que contribuyen literalmente a “forjarnos” como personas y como grupo, tal como lo refleja la receta de “Pastel de Queso en Salsa de Fresas POR BULERÍAS POR SOLEA” de la que anoto un extracto:

 “Tres días antes de mis 15 años a mi prima le dio un paro respiratorio mientras bailaba en una clase. Así fue como nos dejó. Yo seguí bailando por dos años, hasta que encontré la excusa perfecta para dejarlo: la Universidad me quitaba mucho tiempo, fue lo que dije, aunque en realidad me negaba a seguir bailando. No quería ninguna otra profesora que no fuera ella. De verdad lo intenté, pero no pude. Era como si el dolor no me dejara siquiera acercarme al salón de clases”.

Desde mi punto de vista, la bulería por solea con su cadencia particular tiene los acentos necesarios para despertar en los sentidos una sensación mezclada de fuerza con dolor. Tal vez más fuerza y depende de la interpretación de quién la ejecute tanto al baile como en la música. Raro pensar que algo tan dulce y tan agradable a la vista como un pastel de queso con salsa de fresa pueda producir una sensación de duelo; pero esas son las paradojas en las que a veces nos pone la vida y lo importante es la manera que encontramos para resolverlo. Cómo trascender el dolor? Tarea pendiente…

“Con los años encontré otra afición: la cocina. Entonces, le pedí a mi tía que me diera la receta del pastel de queso con fresas que mi prima preparaba, mi postre favorito. Mi intención era prepararlo, pero todavía no he podido…”

FLAMENCO A LA CARTA explora también esa faceta humana. Casi nunca se conoce qué hay detrás de lo que alguien sirve en la mesa sobre una hermosa vajilla. Entrar en esa dimensión humana del dolor es inevitable cuando se escribe un recetario desde el corazón y que mejor que esos “ayes” desgarradores para destrozar con los tacones lo que no se soporta y aliviar así un poco el alma.

Este espectáculo que estamos preparando es en definitiva una cena muy particular e íntima, con diez platillos diferentes que corresponden a la diez historias de diez mujeres que nos prestaron sus experiencias de vida para que la guitarra, el cante, la percusión y la flauta,  se mezclen como las especias en las proporciones adecuadas y ustedes cenen con nosotros mucho flamenco.

Así que los invito de nuevo para que no se pierdan esta cena tan particular el 15 de Diciembre en el Teatro Espressivo Momentum Pinares. Nosotros seguiremos en esta recta final dando el 100 por 100 con esfuerzo, alegría, humildad y cariño hacia nuestro grupo y nuestras compañeras, que estos últimos días se vuelven tan cotidianas como el café o el pan.

Un abrazo grande muy grande a quienes en este momento sostienen en su mano la receta de pastel de queso en salsa de fresa y todavía no son capaces de preparala.

 

Ensayo Flamenco a la Carta 2012