A la mitad del año

Ya estamos a mitad del 2011 con mucho todavía por delante y sintiendo que el tiempo apremia. Pero Junio fue un mes muy especial porque tuvimos una invitada de honor: la bailaora Concha Jareño

San José, Junio 2011

Concha Jareño, Junio 2011

estuvo de visita en Costa Rica y Al Andalus organizó un espacio para compartir junto con otras academias de flamenco. El tercer fin de semana de Junio se llenó de mucho mucho flamenco y casi 50 personas de la Al Andalus, Cal y Canto, Academia de Paulina Peralta, Escuela de Allan Naranjo, Zingari y particulares, se reunieron para aprender técnica, desarrollar habilidades con el abanico e intentar seguir el ritmo de a mil por hora de los pies de Concha trabajando seguiriya con bastón. Fue una experiencia muy interesante, un fin de semana intenso, y aunque muchos terminamos con dolor de pies, definitivamente valió la pena y fue notorio en los comentarios de los asistentes.Muchas gracias Concha por haber compartido con los flamencos ticos.

San José, Junio 2011

Concha Jareño, Junio 2011

 

En Junio también seguimos planificando la función de celebración del 20 aniversario. Muchas ideas dando vueltas y las hemos ido aterrizando poco a poco. Ahora estamos caracterizando los personajes y trabajando en el desarrollo de la historia, que si bien está escrita, al ser una creación colectiva hay que dar tiempo a que cada quien se sienta cómodo en lo que hace, descubra posibilidades y termine de definir la historia. Además nos reunimos con un escenógrafo que tiene ideas muy interesantes para darle más realismo a lo que se contará y aunque el nombre del espectáculo no existe todavía, pronto lo tendremos!!

 

Como parte de este proceso de recordar la historia del grupo Al Andalus, revisé muchos documentos y archivos, que quiero compartir con ustedes en la galería de fotos. Quienes llevan más tiempo de estar con nosotros creo que les llegará un sentimiento de nostalgia al mirarlas porque las/los remitirá a muchos recuerdos agradables.

Grupo Al Andalus

Gracias por todos esos años compartidos y como ya lo he mencionado espero que sean muchos más.

Teatro de la Danza, Sábado 23 de JulioAhora en Julio que comienza, las ganas de trabajo se duplican y las experiencias para abrir espacios donde se pueda compartir lo que hacemos también. El sábado 23 de Julio en el Teatro de la Danza, el Grupo Luna del Desierto de Danza “O” Fusión Cultural, dirigido por Odiney Campos, presentará su espectáculo Latcho Drom: Viaje Gitano, y nos han invitado a compartir el escenario. Este espectáculo llevará al público a un viaje desde el desierto Thar en Rajasthan, India, hacia el Medio Oriente, el Norte de África y Europa. Se espera así mostrar la travesía de los gitanos desde India empleando la danza como medio para ejemplificar la influencia de este pueblo nómada en las culturas y por ende en la música y la danza, de los lugares que fueron visitando en su largo recorrido.

 

Así que a trabajar se ha dicho!!!

Empiezan las lluvias

Ya estamos en Mayo y el mes de abril nos dejó el recuerdo de compartir con la bailaora mexicana Karla Guzmán, gracias a la bailaora costarricense Milena Picado, que se la trajo a Costa Rica a darse una vueltecita. Las clases magistrales que recibimos con Al Andalus fueron muy provechosas y muy divertidas. Karla tiene un estilo particular que personalmente me gusta en cuanto trata de rescatar el baile femenino tal cual, que muchas veces se relega en función de los mil cuatrocientos zapateados que permiten solamente mostrar la habilidad técnica de los pies en el baile. El uso que Karla le otorga a su torso, sus brazos y sus manos, permite al espectador ver la diferencia entre el baile femenino y el masculino, y lo vuelve delicado, sutil, lleno de matices…pero sin perder la esencia de la fuerza que caracteriza al flamenco.

Además Karla compartió conmigo unas variaciones hermosas de las sevillanas, que, aunque algunos no las incluyen dentro del baile flamenco, yo considero que pueden aflamencarse cuanto se desee y además, cuando se aprende flamenco, permiten un primer acercamiento a una forma de trabajar el cuerpo que no está presente en nuestra memoria histórica cultural. Así que bueno, gracias Karla por compartir con nosotr@s en estos días.

Y ahora a trabajar de lleno en la puesta en escena para la celebración de los 20 años de Al Andalus. Estoy tratando de organizar las ideas para hacer algo distinto que retome un poco nuestra historia “personal”, para l@s que tenemos más tiempo de estar compartiendo juntos esta afición por el flamenco, pero que resulte muy interesante para quien comparta con nosotros, aún siendo su primer encuentro.

El mes de Mayo se caracteriza siempre por la entrada del invierno: las primeras lluvias. Estas tardes un poco grises me han servido para dar vueltas y vueltas y tratar de imaginar algo diferente, quizá un poco nostálgico, pero con una mirada hacia lo que está por venir. Algunas frases de mis amigos en el facebook me han acercado todavía más la idea y me han recordado situaciones que como grupo nos ha tocado pasar.

Un tren. No sé porqué pienso en eso, aunque a Sofi no le sugiera nada muy flamenco. Sigo viendo fotos y videos. Registrando en los archivos de mi memoria esos recuerdos que como grupo nos marcaron y definieron, y hoy por hoy nos permite ser quienes somos.

La lluvia viene para traer cosas nuevas y diferentes….espero que me sirva de inspiración!

En la vida no hay que esperar a que pase la tormenta , hay que aprender a bailar bajo la lluvia…» Frase que me robé del muro de Felipe porque me encantó.

Les comparto además estas hermosas sevillanas….Sevillanas. Flamenco. Saura.

Fotografía Eunice Baez

Marzo Flamenco

Hoy es el 8 día de Abril y todavía no hemos recuperado el sueño perdido y los esfuerzos adicionales del grupo por sacar adelante las funciones del mes de Marzo. Este fue un mes lleno de cultura y muy interesante. Al Andalus participó en diversas actividades organizadas por el Ministerio de Cultura, Centro Nacional de la Cultura, el Centro Cultural de España y el Centro Nacional de la Música.

Para empezar Marzo hicimos una Fiesta Flamenca en el cierre del Festival de Veranos en el CENAC que prepara anualmente el Ministerio de Cultura, y que comparte fechas con el Festival Transitarte, organizada por la Municipalidad de San José. Los parques josefinos y el CENAC se transformaron durante dos fines de semana y se llenaron de música, danza, poesía, talleres, colores…. La ciudad perdió su monotonía y se maquilló con arte, gracias al trabajo de muchísimas personas que colaboraron para crear un ambiente familiar, tranquilo, con espacio para pasear por los parques y disfrutar de un variado menú cultural.

Por supuesto no podíamos perdernos la fiesta y el flamenco estuvo presente con Al Andalus. Treinta bailaoras colorearon el atardecer del domingo 13 de Marzo en el Anfiteatro del CENAC, con palmas, castañuelas, tacones, flores y vestidos de lunares. Con el aforo más alto registrado durante la actividad y un público cálido y emocionado, los tangos flamencos y las sevillanas impregnaron el ambiente. Con un cierre de bulerías por fin de fiesta, despedimos el festival que en palabras de los espectadores “debería repetirse al menos una vez más durante el año”.

Luego empezó el Festival Nacional de las Artes que se apoderó del camino viejo y llevó espectáculos interesantes a Turrialba y Siquirres. Al Andalus tampoco podía ausentarse de esta fiesta y a pesar de las dificultades técnicas que se resolvieron gracias al esfuerzo y entrega de los muchachos asignados al staff, el jueves 24 de marzo con media hora de retraso, pero con muchas ganas acumuladas, a las 7 de la noche, con todas las butacas llenas, los turrialbeños disfrutaron de la magia del flamenco y se fueron de paseo por las callejuelas, los alcázares y la judería en Contigo Andalucía.

Con 9 bailaoras y nuestro músicos Felipe Carvajal a la guitarra, Jose y Juan Mejías al cante, David Solano en la percusión y Maristela Jiménez con el violín, durante una hora y veinte minutos, ofrecimos este espectáculo presentado en el Teatro Nacional en Noviembre de 2009, ganador de una de las Becas Proartes y con una mención de interés cultural por parte del Ministerio de Cultura.

Con mucha fuerza y elegancia, y con muchísima pasión por lo que hacen: Ali, Naty, Angie, Pri, Ana, Lau, Meli y Dani, bailaron tientos, tangos, sevillanas, guajiras, alegrías y fandangos, bajo la dirección escénica y la iluminación a cargo de Sylvia Sossa. He de confesar que la alegría que bailé la disfruté como nunca, porque la calidez del público que ovacionó de pie el fin de fiesta por bulería de Contigo Andalucía, definitivamente conmueve y permite compartir de manera más íntima el flamenco que tanto me emociona.

Muy cansados pero llenos de satisfacción regresamos a San José a eso de las once de la noche y dejamos en la campiña un sabor distinto, que iluminó los ojos de los adultos mayores y se apoderó sin querer del cuerpo pequeño de cuatro niñas que nos acompañaron imitando nuestro baile durante toda la función, en uno de los pasillos del teatro turrialbeño casi al borde del escenario.

El sábado 26 de Marzo a mediodía partimos hacia Siquirres para presentar un extracto de Contigo Andalucía en la carpa del Centro Cultural de España, instalada en el campo ferial que tomó la cancha de futbol del lugar. Con una asistencia a tope y una temperatura de 36 grados, Naty, Ali, Ana y yo, en la compañía de Felipe, Jose y Juan, ofrecimos durante casi 1 hora diversidad estilos flamencos a los asistentes. Aunque el calor y el cansancio afectó un poco nuestra concentración, hicimos un espectáculo a la manera de Al Andalus y los siquirreños quedaron encantados.

Al igual que en Turrialba, la acogida del Festival Nacional de las Artes en Siquirres fue muy buena. La gente se emocionó con las actividades y la verdad, fue gratificante ver un ambiente distinto, un espacio para convivir con la familia, los vecinos, los amigos, de una manera diferente, pintada de muchos colores y llena de sonidos que no siempre están presentes en estas comunidades.

Para cerrar Marzo llevamos el flamenco de Al Andalus hasta la mágica Noche Sinfónica el miércoles 30 en el Estadio Nacional, con la asistencia de 10mil espectadores. Compartimos el bloque de clásico español con otras dos agrupaciones costarricenses de flamenco y nos tocó cerrar el concierto con el Bolero de Ravel. Empleando una adaptación a la manera de Al Andalus, los mantones de Manila, los abanicos, castañuelas y zapateados, hicieron a un lado lo muy clásico para darle un toque más flamenco al bolero. Con un elenco de 20 bailaoras y la Orquesta Sinfónica Nacional, Al Andalus cerró este esfuerzo de muchas personas por llevar arte y cultura a espacios diferentes.

Todavía estoy disfónica por los cambios de temperatura y el estrés particular que este tipo de eventos representa para mi. Sin embargo, estoy absolutamente satisfecha del trabajo de todo mi equipo y muy feliz de los momentos compartidos. Empezamos ahora el mes de celebración de la danza y como escribieron por allí: los inicios de mes siempre son buenos para emprender cosas nuevas con nuevos aires. Feliz abril para todos!!!

Marzo flamenco!

Este mes de marzo ha estado muy movido en cuanto a presentaciones.

Empezamos el pasado fin de semana con una «Fiesta flamenca» en el marco de un hermoso festival de verano que organiza anualmente el Ministerio de Cultura y Juventud: Veranos en el CENAC.

Se realiza en el Centro Nacional de la Cultura, antigua Fábrica Nacional de Licores. Este espacio es usado como sede del Ministerio de Cultura y además cuenta con dos teatros, una galería, un museo y un anfiteatro. En este último espacio fue que tuvimos nuestra presentación, en la cual participaron 30 chicas de varios niveles de la academia.

El público estuvo formidable. Llegaron unas 500 personas y se mantuvieron atentas y respetuosas durante la hora que duró el espectáculo. Bailamos tangos, rumbas, alegrías, guajiras, colombianas, fandangos y bulerías. Disfrutamos muchísimo la presentación, sobre todo porque no son muchos los espacios para presentarse de manera gratuita ante un público tan familiar y un ambiente tan sano. Gracias al Ministerio de Cultura por mantener siempre este y otros espacios culturales tan necesarios en nuestra capital.

Ahora seguimos con otras presentaciones por delante. El próximo jueves nos iremos hasta el hermoso cantón de Turrialba, donde se está realizando el Festival Nacional de las Artes. Allá llevaremos nuestro espectáculo Contigo Andalucía, que estrenamos hace un año y medio en el Teatro Nacional. Iremos 9 bailaoras y 5 músicos. El público allá es muy cálido así que tenemos muchas ganas de ir. Ojalá disfruten el espectáculo.

El siguiente sábado estaremos en la otra sede del Festival, Siquirres. Ahí nos presentaremos en la clausura del Festival por parte del Centro Cultural de España, que siempre tiene una «carpa» con una programación propia. Iremos 4 bailaoras y tres músicos a presentar un extracto de Contigo Andalucía.

El cierre de lujo para este mes será ni más ni menos que interpretando El Bolero de Ravel junto a la Orquesta Sinfónica Nacional en una de las actividades de inauguración del nuevo Estadio Nacional. Estamos muy contentas y emocionadas con esta presentación. Participaremos en un bloque de música española y cerraremos la noche. Estamos ensayando muchísimo para que todo salga de la mejor manera.

Abril, el mes de la danza, nos espera. Ya tenemos varias presentaciones agendadas. El verano sigue flamenco y nosotros disfrutándolo muchísimo y compartiendo esto que tanto nos gusta hacer!

Amistad

El primero de Febrero tuve un reencuentro con una amiga que hace unos cuatro o cinco años que no veía y que no había tenido noticias de ella. Se llama Jessie, una compañera de camino que recibió clases de baile español con mi mamá y luego

se integró por algún tiempo con Al Andalus. Su alegría al verme, su abrazo sincero y sus palabras, me recordaron porqué he dedicado gran parte de mi tiempo al flamenco: “Fueron los mejores años de mi vida, los llevo siempre como un hermoso
recuerdo en mi corazón», me dijo ese día.

Así empecé el mes de Febrero, en el cual se celebra por costumbre el Día de la Amistad. Quiero en este mes de celebración, recordar algunas anécdotas de quienes han estado con Al Andalus durante ya bastante tiempo. De aquellos que han dejado su huella, de los que compartieron una parte de su vida, de los que se han marchado y de quienes persisten en el esfuerzo por mantener un tono distinto para que a pesar de los años, nos sigamos sintiendo como en familia.

Empecé a dar clases de baile español, lo cual es mucho decir…, cuando tenía 13 o 14 años, durante las vacaciones largas de Diciembre a Febrero. Tenía unas 8 a 10 alumnas que llegaban puntualmente a bailar en un saloncito que daba al jardín de
mi casa. Organizaba las clases con esmero para que las chicas disfrutaran. De esa primera generación es de la que hoy quiero contar algunos detalles que recuerdo y otros que las chicas recordaron por mi.

Diana, Silvia, Jessie y Karla, son las más “viejitas”. Crecimos juntas y bailaron conmigo desde que teníamos 7 u 8 años, de la mano de mi mamá Patricia Urrutia. Estoy segura que sus recuerdos de las presentaciones son como los míos: vestidos llenos de fustanes y calzones largos para las jotas, el esfuerzo de aprender desde tan pequeñas a tocar castañuelas, los bailes con las canciones de los Churumbeles que hoy por hoy, cuando escucho algunas de las letras pienso: ¡Oh por Dios! Recuerdo las funciones a beneficio del Hogar Luz, las visitas a los hogarcitos de ancianos, la presentación en Recreo Grande, los pasteles de cumpleaños que en más de una ocasión la mamá de Diana hizo para mí…Y en esta parte del viaje recuerdo también a otras personas que nos acompañaron como Tere, Hazel, Cornelia, Rocío Ch, Lupi, que eran las mayores por esos años. De todas sólo Diana continua con Al Andalus, aunque Silvia A nos echa una mano con las luces de vez en cuando y Karla, mi hermana, siempre está ahí para maquillarnos y para hacer todas las cosas de último minuto que se necesiten.

De Naty, Manfe, Adriana, Laura M y Ana Laura, que fueron mi primer grupo de chicas “grandes”, tengo pocos recuerdos. Naty me contó lo que recordaba. Dice que la primera vez que vino a clases, no sabía ni ella ni su mamá Flory, de qué se trataba exactamente. Así que se preparó hermosa para asistir a la clase con un elegante tutú celeste de ballet, mallas y zapatillas. Cuando llegó a clases, no cabía en su propio asombro y probablemente en el de las otras compañeras que lucían hermosas faldas de lunares y zapatos de tacón. Entonces volvió a casa contándole a su mamá que necesitaba una falda igual a la de sus amigas: negra con lunares verdes. Flory buscó y buscó la tela solicitada y finalmente logró encontrar una, que aunque por su textura no era apropiada para coser una falda, cumplía con los requisitos de color solicitados por su hija. Así pues Natalia llegó muy feliz vestida para la ocasión con su falda roja de lunares negros, que aunque no tenía caída, le quedaba bastante bien. Pero para su sorpresa había cometido un pequeño error: las faldas de las compañeras eran negras
con lunares rojos, y probablemente en su mente de niña el mundo de nuevo se le vino al suelo! Hoy Naty sigue bailando y enseñando flamenco, es mi cómplice en las locuras y mi brazo derecho en toda la logística de los espectáculos.

Igual Ali, mi hermana, no sólo va y viene conmigo en el sin fin de mandados y detalles que para mi significa la enseñanza del flamenco y la preparación de los eventos, si no que se ha tomado la titánica tarea de empezar con nuevas generaciones de pulgas saltarinas de 3 años, para desarrollar en ellas con cariño, dedicación y muuuucha paciencia, el gusto por este arte que tantos y tantos momentos bonitos nos ha permitido coleccionar en Al Andalus. Ali, Caty y Ani, fueron el trío atómico. Las amigas inseparables desde siempre y quienes más de una vez me sacaron de mis casillas, porque cuando “se les metía el agua” o se “encamotaban con algo”, no había quien pudiera contra ellas. En la foto tendrán 7 años, hoy son mujeres hechas y derechas, y aunque Caty y Ani viven fuera de Costa Rica, por temporadas se han integrado a escuelas de flamenco en el exterior, nos reunimos cada vez que vienen y siguen siendo de la familia.

Sofi C y Lau, eran las dos niñas más tímidas del grupo. Recuerdo inclusive que Lau se tabapa la boca para reírse y jamás jamás podía sacarle una sonrisa mientras bailaba. Pero a medida que el tiempo pasó el flamenco y Al Andalus tuvo efecto. Sofi C junto con Nane, Ana Laura, Ali, Naty, Caty y Silvia A, son de las que se comprometían más allá de sólo bailar. En distintos momentos de la trayectoria formaron junto conmigo un equipo de trabajo. Recuerdo a Nane en mi casa, las dos descalzas para “pensar” mejor, organizando los poemas de Lorca para la función que presentamos en el II Festival Internacional de Flamenco en el Teatro Nacional en el 2003. Ana Laura organizando vestuario y escenografía. Sofía C que siempre iba un paso más delante de todos en la organización y Naty en la comunicación y la logística. Recuerdo también
a Caty ensayando a las niñas pequeñas cuando yo estaba en el hospital en espera del nacimiento de Triana (mi hija), a un mes de la muestra de fin de año. Nunca olvidaré su llamada desde el salón de ensayo y las pulguitas diciéndome por el teléfono que se estaban portando bien.

Angie llegó por primera vez cuando tenía alrededor de 4 años. La recuerdo sentadita en las gradas a un ladito del salón mirando bailar a su hermana Natalia. Se interesó tanto que le ofrecí la posibilidad de integrarse a las clases y hasta la fecha. Ahora ya esta una mujer al igual que Mariann (mi prima), Manfe (otra prima), Lina, Alejandra, Flori y no sé si por mi mala memoria alguna se me escapará en este momento. Meli llegó a mi de forma distinta, aunque no fue de la primera generación, es casi casi y se integró con todas especialmente con Angie, con quién por temporadas fue como una mancuerna.

Además al igual que Lina, en más de una ocasión ha formado parte de los músicos de Al Andalus, compartiendo con nosotros su flauta traversa.

Jose (mi esposo) y Juan (su hermano), iniciaron con nosotros la aventura de Al Andalus en 1991. Acompañados de su guitarra, cantaron todo lo que les pedí. Hoy cuando trato de recordar y repaso las letras y canciones que les solicitaba, no me queda más que decirles que los quiero mucho por aguantarme tantas locuras!!! Nos han acompañado a bailar a un sinfín de lugares, pero recuerdo dos en especial: La cárcel de mujeres y un hogar para trabajadoras de la calle en plena zona roja de San José. Fuimos a compartir un rato con estas personas a petición de amigos que organizaban diversas actividades benéficas.

En la cárcel de mujeres, aparte de ser la primera vez para todos en una cárcel y que el ambiente es un poco intimidante, era difícil subirse a un escenario, lograr el silencio al que estábamos acostumbrados y recibir “aplausos” un tanto diferentes al estar acompañados de “piropos” pasados de tono. Pero era un compromiso y allí estaba Al Andalus. Entonces deciden ambos cantar una rumba y escucho la primera letra: “Libre quiero ser, quiero ser, quiero ser libre…” ¡Casi me da algo! Lo peor es que por más “caras y ojos” que tratábamos de hacer, fue demasiado tarde cuando ambos se dieron cuenta de lo que estaban cantando.

En el hogar para trabajadoras de la calle, el ambiente era bastante similar. Recuerdo que mi papá llevaba el carro lleno chicas y al darse cuenta que estaba en plena zona roja de San José, que llevaba a cinco chiquillas maquilladas hasta decir basta, con camisilla de tirantes y que teníamos que caminar un par de cuadras hasta el lugar, sólo abrió la guantera del carro, sacó un par de pañuelos faciales y nos dijo: ¡Se limpian la cara y se tapan con el suéter! Luego cuando Jose y Juan se encuentran con nosotras en el lugar, me dicen: ¡Rocío dónde nos has metido! Pero a pesar de los sustos y reclamos, en ambos lugares la satisfacción al final nos hizo olvidar la congoja, al ver la alegría, unas cuantas lágrimas y el agradecimiento de los presentes.

Han sido muchos años de compartir con todos, Jose el amor de vida, Juan incondicional y esa primera generación de chicas que son como mis hermanas y mis hijas de la vida. Los quiero muchísimo y me siento orgullosa de sus logros
profesionales, los apoyo en sus locuras personales, me siento feliz cuándo veo cómo disfrutan la vida y me duele cuándo pasan momentos difíciles. En este año de celebración de 20 años de Al Andalus y en este mes de la Amistad, quiero darles
gracias, muchas muchas gracias,
por llenar mi vida de tantos momentos inolvidables, por estar conmigo en las buenas y en las malas, por ser mis amigos de forma sincera.

Los quiero muchísimo y sólo pido un deseo al apagar las 20 velitas del pastel: ¡Tener mucho Al Andalus para rato!